Un autónomo no pierde el tiempo trabajando. Lo pierde en lo de alrededor: el presupuesto que hay que pasar a limpio, la factura de hace dos meses que sigue sin cobrarse, el correo que llevas tres días sin escribir porque no sabes cómo empezarlo.
Estos ocho prompts son para eso. Cámbialos por tus datos y guárdalos en un archivo, no en el historial del chat.
1. Pasar unas notas a presupuesto
Convierte estas notas en un presupuesto por escrito: [notas tal cual las tengas]. Cliente: [quién]. Estructura: concepto, qué incluye, qué no incluye, plazo, forma de pago y validez de la oferta. Máximo 250 palabras, español de España, tono profesional y llano. No inventes precios, plazos ni garantías: lo que no te haya dado, entre corchetes.
2. Reclamar una factura sin quemar al cliente
Le facturé a [cliente] el [fecha] por [concepto] y no me ha pagado. Es la [primera/segunda/tercera] vez que se lo recuerdo y quiero seguir trabajando con él. Escribe el correo: asunto y cuerpo, máximo 90 palabras, cortés y sin rodeos, con el importe, la fecha de la factura y una fecha concreta de pago propuesta. Sin disculpas por reclamar y sin amenazas.
Y si ya va por la cuarta, cambia la última frase: «tono firme, mencionando que el siguiente paso sería [reclamación formal / intereses de demora], en una sola frase y sin dramatismo».
3. Subir precios a un cliente antiguo
Llevo [tiempo] trabajando con [cliente] a [precio actual] y voy a subir a [precio nuevo] a partir de [fecha]. Motivo real: [motivo]. Escribe el mensaje. Máximo 100 palabras. Comunica la subida en la primera frase, da el motivo en una sola línea, y termina con la fecha desde la que se aplica. Prohibido: pedir perdón, justificarse durante tres párrafos y preguntar si le parece bien.
4. Decir que no a un encargo
Me han ofrecido [encargo] y voy a decir que no porque [motivo real]. Escribe un mensaje de máximo 70 palabras que diga que no con claridad, dé el motivo en una frase y — si procede — recomiende a alguien o proponga otra fecha. Sin dejar la puerta medio abierta si la respuesta es no.
5. Entender un documento de la Administración
Léete esto y explícamelo: [pega el texto de la notificación]. Dime: qué me está diciendo en tres frases, qué me obliga a hacer y antes de cuándo, qué pasa si no hago nada, y qué dato o documento me falta para responder. Si el texto no dice algo, escribe «no lo dice» en vez de deducirlo. No me des consejo jurídico.
Sirve para entenderlo, no para contestarlo. Si hay plazos o dinero de por medio, lo mira un profesional.
6. Preparar la semana en cinco minutos
Estas son todas las cosas que tengo pendientes: [lista desordenada, tal cual]. Agrúpalas por tipo, marca las que dependen de otra persona, y ordénalas por lo que me costaría más — en dinero o en credibilidad — si no las hago esta semana. Tabla de cuatro columnas. No añadas tareas que yo no haya escrito.
7. Escribir el correo que llevas días evitando
Tengo que escribir a [quién] para [asunto incómodo]. Contexto: [tres líneas]. Lo que quiero conseguir: [objetivo]. Escribe el correo: asunto y cuerpo, máximo 120 palabras, directo y cortés, con una petición concreta y una fecha al final. Sin justificaciones largas y sin tono de disculpa.
8. Cerrar el trabajo por escrito antes de empezarlo
Voy a hacer [trabajo] para [cliente] por [precio] con entrega [fecha]. Escribe un mensaje corto — máximo 120 palabras — que deje por escrito qué entrego exactamente, qué no entra, cuántas rondas de cambios incluye, qué pasa si se retrasa por su parte y cómo se paga. Tono normal, de persona, no de contrato. Lo que no te haya dado, entre corchetes.
Este es el que más discusiones evita, y el que casi nadie escribe.
Antes de enviar nada
Tres comprobaciones: que los importes y las fechas son los tuyos, que suena a como hablas tú, y que no has pegado datos personales de nadie. Treinta segundos.
Si tu oficio tiene sus propias trampas
Estos ocho valen para cualquier autónomo. Lo que no valen es para lo específico: un boletín eléctrico, un parte de siniestro, una carta de temporada, un alta de alumno. Para eso están los paquetes por oficio, con las diez situaciones reales de cada sector ya escritas.
Los más buscados por autónomos: finanzas de autónomo, productividad personal, papeleo y trámites y emprendimiento. Y si trabajas con las manos, el bloque de oficios y talleres.